Jannah Theme License is not validated, Go to the theme options page to validate the license, You need a single license for each domain name.
Noticias

Gritemos “¡Viva México!” porque ser de aquí es un privilegio con chile, limón y mariachi

México no sólo es un país, es una actitud. Y este 15 de septiembre, nos sobran razones para gritar con el corazón por todo lo que somos.

¡Viva México, ca…nijos! Cada 15 de septiembre nos da por ponernos el sombrero, sacar el tequila y gritar a todo pulmón: “¡Viva México!”. ¿Pero alguna vez te has preguntado por qué lo gritamos con tanta pasión? Porque ser mexicano no es solo tener CURP y acta de nacimiento, es cargar con siglos de historia, litros de salsa de la que pica y un ingenio que ni la inflación detiene.

No somos perfectos, pero ¡qué bien nos sale ser nosotros mismos! Nos reímos del desastre, convertimos cualquier cosa en fiesta, y tenemos esa capacidad mágica de resolver con un “ahorita” que puede significar lo que sea… excepto puntualidad.

De Hidalgo al ahora

Todo empezó allá por 1810 cuando el cura llamado Miguel Hidalgo, con más agallas que plan, decidió que ya era hora de dejar de pagar tributo y dio el famoso Grito en Dolores y desató un alboroto que, con sangre, sudor y muchos años después, nos dio patria.

Desde entonces, cada mexicano lleva un poquito de insurgente en el alma. Ya sea para exigir justicia, defender lo que es nuestro, o simplemente para no dejarse en la fila de las tortillas.

Cultura, comida y corazón: el combo inigualable

Si algo distingue a México, es que somos cultura viva. Tenemos lenguas indígenas, pirámides, tradiciones, costumbres y mucho más que aportar. Desde nuestro amado Día de Muertos, hasta nuestra cocina tan rica que la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad (¡y cómo no!).

¿Tacos? Obvio. ¿Pozole, tamales, mole, chiles en nogada? También. Pero lo que nos hace únicos no es sólo lo que comemos, sino cómo lo compartimos. La comida aquí no se sirve, se celebra. Cada platillo tiene historia, sabor, y pelea familiar incluida por el último plato.

Y qué decir de nuestros paisajes: desde el Cañón del Sumidero hasta las playas de Los Cabos, los pueblos mágicos y las ciudades que mezclan lo colonial con lo moderno… Este país es un collage de belleza natural.

Orgullo que no se quita… y unión que no se rompe

Ser mexicano no es solo cuestión de nacionalidad, es un estilo de vida. Aquí nacemos con ritmo en la sangre, ingenio en la lengua y resistencia en el alma. Y aunque no todo es perfecto (porque sí, también hay tráfico, pasados de listos y el típico “se cayó el sistema”), lo que nos hace únicos es cómo respondemos ante todo eso: con humor, con fuerza y, sobre todo, con unión.

Porque cuando se trata de sacar adelante al país, nos juntamos como si estuviéramos organizando una carnita asada: todos aportan algo, todos meten mano, y nadie se queda mirando. Nos une la música, el taco al pastor, la lucha por la justicia, y también ese sentimiento inexplicable que te hace cantar “Cielito lindo” aunque no te sepas toda la letra.

Ser mexicano es saber que en momentos difíciles, nunca se está solo. Que siempre habrá una mano, un “yo te ayudo”, un “tú no te apachurres”, incluso de alguien que ni te conoce. Porque este país se mueve a golpes de corazón y se levanta a punta de comunidad.

Así que este 15 de septiembre no grites solo por tradición. Grita por todo lo que somos: una nación valiente, ruidosa, creativa, unida y bien orgullosa de ser mexicana.

Porque aquí no nacimos para ser discretos. Nacimos para dejar huella, para reírnos de todo, y para gritarle al mundo que México es grande… porque su gente lo es aún más.

Foto: Generada con IA

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button